Por Clara Eguía · Eguía Marcas y Patentes
Una marca denominativa protege el nombre en sí, sin importar cómo se escriba. Una marca figurativa protege un diseño o logo sin palabras. Una marca mixta protege la combinación de nombre y diseño tal como se presentan juntos. La elección define qué queda protegido ante el INPI y qué no: por eso conviene decidirla antes de presentar la solicitud, no después.
Acá va cada tipo con ejemplos, qué protege cada registro y con qué criterio elegir el tuyo.
Qué es una marca denominativa (y qué protege)
Una marca denominativa es la que se registra solo como texto: el nombre, sin logo, sin tipografía especial y sin colores. Protege la palabra o combinación de palabras en cualquier forma en que se escriba.
Es el tipo de registro más amplio para defender un nombre. Si registrás «Alfajores del Cerro» como marca denominativa, tenés derecho exclusivo sobre ese nombre en las clases registradas y podés oponerte a que un tercero lo use, con cualquier tipografía o diseño que lo acompañe.
Elegila cuando lo más valioso de tu marca es el nombre: es lo que tus clientes dicen, recomiendan y buscan en Google.
Qué es una marca figurativa (y cuándo conviene)
Una marca figurativa es la que se registra solo como imagen: un logo, isotipo o diseño sin elementos de texto. Protege ese diseño concreto, no las palabras que puedan asociársele.
Las tres tiras de Adidas o la manzana de Apple son el ejemplo clásico: símbolos que se reconocen sin leer nada. En Argentina es un registro menos frecuente que el mixto, pero clave cuando el símbolo funciona solo.
Elegila cuando tu identidad visual es reconocible sin el nombre, o cuando el nombre ya está protegido por un registro denominativo aparte.
Qué es una marca mixta (la más registrada en Argentina)
Una marca mixta combina texto y diseño en una sola presentación: el nombre con su tipografía, colores y logo, todo junto como una unidad. Es el tipo más habitual en los registros ante el INPI.
El punto que casi nadie tiene claro: la marca mixta protege el conjunto tal como se presentó. Si más adelante cambiás el logo o la tipografía (un rebranding o una modernización) la nueva versión no queda cubierta automáticamente: corresponde presentar una nueva solicitud.
Elegila cuando nombre y diseño forman una identidad inseparable y querés protegerlos como se ven en la calle.
Denominativa vs. mixta: el error más común al registrar
El error clásico es registrar solo la marca mixta creyendo que el nombre queda protegido «de paso». Protege el conjunto: un tercero que use el mismo nombre con otro diseño puede ser un caso mucho más discutible que si tuvieras el registro denominativo.
La estrategia que aplicamos con la mayoría de nuestros clientes es escalonada:
- Presupuesto para un solo registro: denominativa, porque el nombre es el activo más difícil de reconstruir.
- Presupuesto para proteger la identidad completa: denominativa + mixta, la combinación con la que trabajan las marcas consolidadas.
- Símbolo con vida propia: se suma la figurativa.
Cada registro adicional se presenta en las mismas clases de productos o servicios que el principal.
Ejemplos argentinos para verlo claro
- Denominativa: el nombre de una cadena de heladerías registrado como texto. Si un tercero lo usa, con cualquier tipografía, el titular puede oponerse y accionar.
- Figurativa: el escudo de un club deportivo, protegido como diseño más allá del nombre del club.
- Mixta: la etiqueta de un fernet o una cerveza artesanal: nombre + tipografía + colores como unidad. Frente a imitaciones «parecidas», lo que se compara es la impresión de conjunto.
Cómo registrar el tipo de marca que elegiste
Definido el tipo, el proceso ante el INPI es el mismo: búsqueda de antecedentes para confirmar que está disponible, solicitud en las clases correctas, publicación y seguimiento hasta la concesión. La diferencia está en qué se presenta: texto puro, imagen pura o el conjunto.
Si tenés dudas sobre qué versión protege mejor tu caso, registrá tu marca en Argentina con el acompañamiento de un agente de la propiedad industrial. La primera consulta es gratis.
Preguntas frecuentes
Sí, y es la estrategia más completa. La denominativa protege el nombre en cualquier forma y la mixta protege la identidad visual como se presenta. Son solicitudes independientes, cada una con sus propias clases, y juntas cierran los dos frentes de imitación más comunes.
Parcialmente. La marca mixta protege el conjunto de nombre y diseño tal como se registró. Frente a alguien que use el mismo nombre con otra estética, la defensa es más discutible que con un registro denominativo, que protege la palabra en sí en cualquier presentación.
La versión nueva no queda protegida por el registro anterior. El registro mixto cubre la presentación exacta que se solicitó; un rediseño de logo o tipografía requiere presentar una nueva solicitud ante el INPI para que la identidad actualizada quede cubierta.
Las tasas del INPI se pagan por solicitud y por clase, no por tipo de marca: denominativa, figurativa o mixta tienen el mismo costo de presentación. La diferencia de inversión aparece cuando se registran dos versiones (denominativa + mixta) para una protección completa.
No elijas a ciegas el tipo de registro: una consulta de 15 minutos define qué versión protege de verdad tu marca.